Llantos, lamentos, y agonía de la indefensa cucaracha.

Y mientras miraba el insecto ahogarse lentamente con su afán de poner a flote su cabeza, y aun sea por unos minutos salvar su vida, escuche cuando desde el fondo de su minúscula alma en voz baja y dolorosa desde el infinito me susurro.


–    Mientas yo me ahogo tu me miras, y parece que no sabes que mi vida también tiene un sentido, no espero que lo entiendas, ni que lo compartas, ni siquiera que lo creas. Pero, aun en mi minúscula existencia hay un plan para mí y una razón de ser. Ahora yo estoy en inodoro y tu parado y listo para tirar de la cadena.

Algunos creen que nací en estas circunstancias porque en otra vida fui una mala persona, o un mal hijos, a lo mejor un mal político, o un político malo que no es lo mismo,  quizás un jefe al que no le importo la miseria de sus empleados y cada día enriqueció con el sacrificio de los mismos sin hacer ni siquiera el mejor gesto de agradecimiento. Quizás fui un asesino en serie, quizás el más despiadado de los ladrones. Pero  también está la posibilidad de que mi existencia, estado y condición no se deba a nada y solo sea yo el producto del azar de este  destino en el que me toco a mí nacer cucaracha y a ti humano. Pero si importar porque nacimos como nacimos, recuerda que siempre habrá un insecto más pequeño del que pueda yo abusar y un humano más grande que abusara cada vez que pueda de  ti.

Ten presente la vulnerabilidad de nuestro universo, y la variedad de los destinos que chocan y a veces parece que  alguien o algo  mueve algunos cables o botones y en esta vida, y en este universo las cosas cambian, y quien sabe, a lo mejor después sea yo quien  este con la cadena del inodoro a punto de jalar, y tú seas la cucaracha que se ahoga lentamente mientras pienso, en que en algún inverso o en algún revés del destinos yo seré el humano, y tu el insecto al que pueda aplastar.

No sé si fue mi imaginación que mientras daba vuelta el insecto en el inodoro, y yo lo contemplaba como quien despide un amigo en un fugaz sepelio,  voló más de lo normal a las tres de la mañana. O si fue un eco del cosmos que me recordó que en esta vida hay muchas preguntas sin respuestas y muchas de esas respuestas pueden ser simplemente sorprendentes.

Pero, quien sabe. Amanecerá y veremos…

3 comentarios en “Llantos, lamentos, y agonía de la indefensa cucaracha.

  1. Maravilloso escrito sobre la naturaleza de la vida, y no se pero me ha parecido tan cierto, eso de que siempre habra alguien sobre nosotros, nos guste o no…
    Una pensamiento, muy interesante…siempre me dejas sorprendido con lo que escribes..

    Saludos!

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