
Creo que es irónico, e hilarante ver que cuando uno esta empeñado en hacer las cosas bien resulta que hace casi todo mal. Ya que siempre cree que va por mal camino cuando las cosas apuntan a no ser las que pintaban o por la mínima señal de alarma.
Cambia uno de rumbo y termina en el mismo lugar de donde creía acababa de salir. Sentado frente a la nada esperando que del vació surja una respuesta que no termina de llegar. Habría que decidir hacer algo sin que importe más si es correcto o incorrecto, y en este, el delgado hilo de la vida, esperar que sea la decisión correcta.
Escrito por Santuario 














